domingo, 29 de septiembre de 2013

Colecta TECHO 2013 y para siempre.

Estas cosas solo me dan para escribir, porque yo con esto me descargo. Lo que siento ahora es cansancio puro, y tristeza y felicidad a la vez. Pasar tres hermosos días junto a personas increíbles haciendo lo mejor que podemos, tratando de cambiar un poquito el mundo que tenemos haciendo el ridículo, gritando, bailando, cantando, saltando y mas. Con las caras rojas y pies cansados, pero siempre siempre con una sonrisa en la cara. Hermoso grupo con el que me toco compartir esta séptima colecta de TECHO, la ong que cambió mis sábados por completo. Éste último día, acompañado de un poco de dolor, me dejó muy en claro que todavía hay personas que quieren que el lugar donde vivimos cambie y sea mejor. Increíble cierre de la colecta junto a Sin Ensayo y Lemon Champ saltando y cantando, a pesar de todo. Gracias sol por darnos un día para disfrutar.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Villa Paranacito, no olvidar.

Y bien. Ya estoy acá. Volví de un viaje que me formó como persona y compañera. Que me hizo ver y aprender una pequeña parte de mi futuro, donde conocí mejor a mis más amigos y donde hice nuevos. *De la facu a la estación, de la estación a la terminal, de la terminal a retiro y de retiro a Villa Paranacito. Un tren y tres micros en total para llegar un viernes a la noche a este pueblito del que nunca había escuchado hablar pero que me dejo muy bien conforme con su sencillez y lindura. *Junto con los coordinadores y nuestro grupito de doce llegamos a Top Malo (se lee Maló). Como era de noche no pude verlo bien, pero al otro día vi lo lindo que era con el río rodeándonos y viendo pasar los camalotes cada dos por tres. *Para aprovechar la mañana del sábado, y mientras esperábamos a que llegarán los demás compañeros, fuimos a caminar al campo de Nilda, la gran Nilda que nos prestó su lugar para poder hacer las actividades. *Un par de horas después nunca creí que iba a dar tantos abrazos en mi vida, gracias al ritual de los abrazos que hicimos entre ciento treinta personas. Sí, fue algo raro, pero la energía que te transmitían algunas personas era zarpada (como diría la negra). Pasaron todo sábado y domingo también entre actividades de cada área y de interdisciplina, acompañadas del día gris y la lluvia constante. *Cuandó llego el lunes, tipo tres de la mañana, escuchábamos atentas con Juli desde adentro de la carpa a Octavio que decía "chicos estén atentos porque esta creciendo el rio, asi que cualquier cosa se van para el quincho". No dudamos ni un segundo, agarramos las cosas y las movimos. Se hicieron las 6 y ya todos estábamos ahí adentro, como podíamos, casi todos con caras largas por todo lo que estaba pasando. Tipo siete de la tarde, nos enteramos que la Municipalidad nos iba a mandar camiones para irnos a buscar y llevarnos a un lugar cerrado donde íbamos a poder estar secos y mas tranquilos. En ese momento nunca me imaginé la organización que íbamos a tener. Desarmamos las carpas de ciento treinta personas en menos de una hora, y después nos fuimos. *Ya en el lugar tuvimos que reorganizar todo, y la verdad que nos salió muy bien. *Y así terminamos los últimos tres días, donde el sol quiso alegrarnos y salió para nosotros. Nos cambió la cara e hizo nuestras últimas actividades mas lindas y divertidas. -Desayunar Don Satur y pepas todos los días. Levantarnos con gritos y canciones insoportables. Organizarnos y debatir en grupos. Salir al campo con las áreas. Hacer las actividades de interdisciplina. Ir a un colegio para realizar el proyecto de extensión. La buena onda de todos los coordinadores. Nuevos amigos. Que el sol nos acompañe por lo menos dos días. La ducha de un minuto y medio de agua caliente, y otra de agua congelada. Mover las carpas en menos de una hora y desarmarlas en el mismo tiempo. Camiones de la Municipalidad yendonos a buscar. Top Malo bajo el agua. La sudestada. Los paseos, las peloteadas, los mates. El compañerismo. *Todas estas cosas son las que nunca voy a olvidar de esta primer experiencia de viaje de campaña que tuve con la facultad. - Una ultima cosa, y es la que mas quiero destacar, es la de los compañeros coordinadores que se mataron y movieron cielo y tierra para que nosotros podamos tener este viaje como lo habían planeado. Que se preocuparon por cada uno de nosotros. Que sin ellos no podríamos habernos organizado tan bien. Simplemente gracias a ellos. Y a todos.